Toni Mellado Miranda
Toda una vida encontrando el suelo de la comarca: conoce cada solar y a sus propietarios, y trata personalmente con cada comprador, cara a cara. Es quien convierte lo que pide la gente en el producto que construimos.
Somos una familia dedicada a la construcción y la promoción desde hace más de sesenta años. Seguimos aquí, en la misma comarca, haciendo lo mismo.
Nuestro padre Pepe, junto a su hermano Antonio y nuestro tío Eduardo —hermano de nuestra madre—, emprendieron juntos esta historia hace más de cincuenta años, llegando a crear una marca de referencia en todo el Camp de Morvedre.
Son miles las viviendas incluidas en las promociones y construcciones que ha realizado nuestra familia en todos estos años. Y no en sitios que estudiamos: en la tierra donde crecimos, delante de gente que nos conoce por el apellido.
Cogimos, hace ya veinticinco años, con orgullo y responsabilidad, el testigo del buen hacer y del trato absolutamente personal que siempre hemos tenido con todas esas familias — muchas de ellas ya de varias generaciones.
Hoy seguimos haciendo exactamente lo mismo, y de la forma en que nos lo han inculcado tanto personal como profesionalmente: construir con la máxima responsabilidad y compromiso.
El grueso está en el Camp de Morvedre, que es nuestra casa, pero la constructora ha trabajado también fuera de la comarca y fuera de la Comunitat.
Estamos documentando el histórico con su año, su población y su número de viviendas. Es la parte del trabajo que más orgullo nos da.
Dos generaciones trabajando juntas, con un reparto que no ha cambiado: encontrar la operación, construirla bien, estructurarla y cuidar a quien confía en nosotros.
Toda una vida encontrando el suelo de la comarca: conoce cada solar y a sus propietarios, y trata personalmente con cada comprador, cara a cara. Es quien convierte lo que pide la gente en el producto que construimos.
Más de 4.000 viviendas ejecutadas en esta misma costa. Presupuesto, mediciones, contratación y control de obra pasan por sus manos desde hace décadas. Pocas personas han construido tanto en esta tierra.
Cinco años en gestión de capital inmobiliario antes de incorporarse a casa. Estructura cada operación y acompaña a los inversores del principio al final.
Tres años a pie de obra junto a su padre, cuidando que el producto final quede perfecto. Acompaña a los clientes en las visitas de obra y en la postventa, para cualquier cosa que necesiten.
Esta página estaba en nuestra web antes que ninguna otra cosa, y se queda tal cual. Son las personas que hicieron posible la casa y las que han hecho posible que hoy volvamos a empezar.
A Papá y Mamá.
A Mª Ángeles, Ana y Manolo.
A todas y cada una de las personas que han acompañado a nuestro padre.
A nuestros tíos Antonio, Eduardo y sus familias.
A los hermanos Muñoz Antonino, a los hermanos Ros, a Elia, Ignacio, Tomás, Ramón, Salva, Viçentet, Pepe, Vicente, Curro y Amador.
Y por supuesto a los que han hecho posible que hoy volvamos a empezar: a nuestro querido primo José Ramón García Miranda y a mi gran amigo y compañero Paco Villar Masiá.
Cada una tiene su cometido. Que la construcción esté en una empresa propia, y no subcontratada, nos ayuda a seguir de cerca el coste y los plazos de cada obra.
Se ocupa de buscar el suelo, tramitar, definir el producto y comercializarlo, y de coordinar cada promoción de principio a fin.
Ejecuta la obra con equipos propios, industriales y compras. Tenerla en casa nos permite un seguimiento más cercano del coste y de los plazos.
El grupo inversor que participa en las promociones, y por el que nosotros también ponemos capital en cada una.
Puedes venir a la oficina de Valencia o quedar directamente en obra con Toni.